sábado, 17 de noviembre de 2012

La renuncia de Dios

Desde varios días atrás ya sabíamos que un nuevo frente lluvioso se aproximaba a Europa por el Atlántico, los mapas climatológicos lo mostraban dibujado como si de un látigo se tratara, atado al norte y con su extremo cimbroso en curva azotando la Península Ibérica de lleno. Ya dice un refrán que nunca llueve al gusto de todos, pero después de una larga semana especialmente lluviosa se me antoja que a pocos terminará por agradar que el látigo borrascoso nos entristezca el fin de semana. Como hombre precavido, y advertido, vale por dos, agarré el paraguas al salir de mi casa esta mañana y encaminé hacia el trabajo. En media hora de caminata no cayó ni una sola gota. Luego caí en que era sábado y entonces comprendí que por momentos el sol saliera revoltoso y chispeante a ratitos, otro refrán dice que "no hay sábado sin sol ni mocita sin amor". A lo que yo por mi cuenta añadí lo de la ley de Murphi, ya saben, aquello de que cuando se cae la tostada al suelo siempre lo hace del lado de la mantequilla. Seguramente de no haber llevado el paraguas me hubiese caído por el camino el diluvio universal, o como poco una réplica del famoso episodio bíblico.

Subí la persiana metálica del local y me puse a ordenar y reponer los estantes para abrir al público. No habían pasado ni un par de minutos cuando el primer niño se paró embelesado ante el escaparate, con una  expresión mezcla entre sorpresa, timidez y fantasía. No había percibido que yo lo observaba al otro lado del cristal, con una mano puesta sobre el vidrio y la otra acercándosela a la boca. Pocas cosas son tan hermosas como la expresión de un niño ante un escaparate de juguetes y golosinas. De buena gana le hubiese regalado la piruleta de caramelo más grande de la tienda... pero no lo hice, continué con mis ocupaciones y escuchando la radio de fondo. Por un momento me pareció que el acento que manaba del aparato receptor era nicaragüense, le puse atención y descubrí que se trataba de mi admirado he idolatrado Ernesto Cardenal. Me hice el remolón, al fin y al cabo nadie me manda más que yo, y me pegué al rincón de la radio para escuchar con todo detalle la entrevista al recién galardonado con el XXI Premio Reina Sofía de poesía Iberoamericana.


Para mí siempre es un placer escuchar a este gran hombre cuya vida se asemeja a la de una montaña rusa en cuanto a euforias y desengaños. Desengañado por la revolución perdida que Daniel Ortega se encargó de lapidar, del que dice que ni es de izquierdas ni sandinista, más bien un traidor; desengañado con la Iglesia y sus papas, a la que culpa de traicionar el evangelio; y desengañado por la desidia y la resignación del mundo ante la injusticia. Demasiado desengaño quizás para tanta rebeldía, como claridad de pensamiento a sus 87 largos años vividos, con los que se atreve a asegurarnos que la sociedad comunista perfecta viene a ser el reino de Dios en la tierra, o a recordarnos a Chesterton, escritor, humorista y católico inglés, cuando dijo que el cristianismo no había fracasado porque no se había puesto en práctica nunca.

Por esta vez les prometo que no les volveré a contar aquél encuentro que tuve con Ernesto Cardenal, en el que pude estrecharle la mano y dialogar con él, un instante que guardo con todo lujo de detalle en mi memoria a sabiendas de que no era cualquier ser humano el que tenía ante mí. Sin embargo, sí les confesaré un  secreto, si hay alguien en este mundo que me hiciera dudar de mi ateísmo convencido ese sería Ernesto Cardenal. Alguien que lleva a Cristo por delante de su enorme humildad y humanidad pero que se atreve a responder que: -¡hace tiempo que Dios renunció a ser Dios! Se apartó y nos dejó en libertad y desapareció- cuando le preguntan ¿cómo es que permita todo lo malo que ocurre en la tierra?

La entrevista dio a su fin y me comenzaron a surgir interrogaciones propiciadas por las respuestas del autor de Oración por Marilyn Monroe, preguntas que quedaron en saco roto cuando de repente toda mi atención se centró en una tremenda tormenta, caía el agua a cantaros. El niño del escaparate ya no estaba y en su lugar había un par de jovencitas que se resguardaban de la lluvia debajo del saliente del balcón del piso superior. Sonaban en la radio las señales horarias que marcaban las 9 de la mañana, la hora de abrir al público la tienda Mogni. Al tiempo que giraba la llave hacia la izquierda y cambiaba el letrero de la puerta de "cerrado" a "abierto", la radio nos recordaba que ayer en Córdoba, mi ciudad, se suicidaba un hombre de 50 años tirándose por el balcón de la vivienda cuando la policía llegaba a su domicilio para consumar el desahucio por impago. El cuarto en varios meses en España, victimas de la crisis/estafa que padecemos.


4 comentarios:

  1. Como siempre me enriquecen el alma tus puntos de vista y vivencias personales, un gran saludo.

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  2. Brenda elizabeth molina18 de noviembre de 2012, 8:09

    Excelente, gracias por querer tanto a mi país y a su gente.

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  3. María Isabel Rodríguez19 de noviembre de 2012, 19:41

    Muy buen escrito, Antonio!

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  4. Antonio,mi mas querido amigo, que me guió, hacia la luz, en aquellos viejos tiempos del 2007... me causa un dolor ,muy profundo, saber, en este caso,de tus palabras de los deshaucios-perdón si está mal escrito-,no se si la justicia avisa, que se llevan tu casa...acá no! simplemente entran por la fuerza, te sacan a la calle, y mira donde podes dormir,comer,VIVIR!,o sea, nadie se hace cargo, de la VIDA DE NADIE!..leía el otro día, que, en tu península, si comprabas una casa por unos cien mil dolares-quien los tiene?-te daban la residencia,definitiva,caramba, me dije, si esta patria, esta encerrada-no podemos salir del país por el "cepo cambiario" de la reina- si pudiese,pedir asilo político, YA LO ESTARÍA HACIENDO! ya!...una envejece, lentamente, y se cansa de las mentiras,los odios, las vanidades, en fin...de los gobiernos gobernantes, facistas,basicamente, como lo es el peronismo, y no se puede mezclar ,la gente,con los SINDICATOS, que, es obvio, quieren poder...una generacion "x",que ni piensa,ni sabe ,ni conoce, ni remotamente, NADA, solo droga, alcohol,sexo, y dinero...como, puede ser, que VOTEN A LOS 16 AÑOS! caramba!
    en fin, estoy cansada, hastiada,molesta...
    gracias por este post!
    un abrazo
    lidia

    www.nuncajamashablamos.blogspot.com

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